Eso de "limosnera y con garrote" es una fracesita que se dice por acá por donde yo vivo para describir la siguiente situación, pero para no hacerles aburrida la historia, ahí les va en forma de cuento.
Érase una vez un domingo, en una ciudad llena de gente, que una parejita de enamorados salió a comer a un concurrido centro comercial. Todo era felicidad, todo era paz y tranquilidad, los tortolitos no hacian más que difrutar de su mutua compañía mientras comían un platillo de comida china y charlaban...
Pero, de pronto, una vieja bruja, digo, una pobre, pobre, pobre y necesitada señora se aparece detrás de la chica con la mano extendida como pidiendo y con voz muy lastimera dijo "ay mija mire esque *tos tos* una ayudita estoy bien mala *tos tos TOS TOS*" y se le quedó viendo con ojos de cachorrito abandonado... La chica, en un gran acto de generosidad, saca de su monedero una moneda de no 1, sino 2 pesotes y se lo pone en la mano a la viejecilla. En eso, la viejecilla, se mira la mano y voltea con el novio "Ay mire mijo, nomás me dio un peso".
PEEEEEEEEEEEEEERRRRRRDOOOOOOOON.
¿A esa señora que le pasa?, si no es mi obligación darle ni un sólo peso, todavía se hace la digna y le reclama a mi novio lo "avara" y "tacaña" que soy... ¿¿¿???, además, luego de eso mi novio nomás la vio así como de "ay señora no maaaanche..." y la viejilla captó la indirecta y mejor se fue a la mesa siguiente a hacer el show de ancianita desamparada y pobre para ver cuanto más juntaba, luego llega a una mesa vacía y saca una bolsita transparente llena de monedas, muchas, de a peso, de a 5, 10, unos billetes...
Eso me hace pensar en hacerle modificaciones a mi lista de a quién si le doy dinero y a quién no. Desde hoy he decidido mover a los viejitos lastimeros a la lista de "no hay donaciones".
Si les doy unas monedas a:- Los malabaristas, tragafuegos, payasitos... en resumen los shows en los cruceros.
- El que me limpia el parabrisas.
- A los malandros que piden y dan miedo, jojo.
Nada para:- Los niños que piden porque los mandan sus papás o mamás.
- A las señoras que traen al bebé cargando -todo asoleado- para dar lástima.
- A los que llegan a mi casa con el cuento de las medicinas que no completan, la hija quemada, el funeral que no pueden pagar...
- Los que dicen que tienen hambre pero que les das comida y dicen "no, yo quiero dinero".
- Y una larga lista de etcéteras.
¡Pero sigo indignada con esa señora!... ¡chale!